Víctor Hernández
15 de Enero, 2011
Vale la pena leer el artículo de Timothy Eagan en el New York Times sobre el tiroteo en Tucson Arizona el sábado pasado.
Eagan señala que el discurso político en Estados Unidos se ha contaminado con retórica de violencia de comentaristas de derecha como Glenn Beck que ha llevado a gente a amenazar de muerte a legisladores.
Describe, por ejemplo, el caso de una persona que amenazó de muerte a una Senadora porque la legisladora apoyó la reforma de salud de Barack Obama.
"Matarla porque ella quería darle a sus compatriotas una oportunidad para sanar. ¿Por qué un cambio de política pública llevaría a una amenaza de muerte?", dice Eagan.
Puedo decir con conocimiento de causa que el discurso político en Estados Unidos nunca había sido tan violento y tan lleno de odio como lo es ahora. Y el resultado ha sido que unos cuantos loquitos están empezando a actuar de manera autenticamente violenta.
México debe aprender de la lección de Estados Unidos. Es demasiado el discurso de odio que manejan el PAN, el PRI, y los medios contra Andrés Manuel López Obrador, por ejemplo. Enrique Peña Nieto lo llamó "alborotador". Felipe Calderón insiste en llamarlo "violento" y "un peligro para México." En Televisa, Milenio y otros diarios salinistas no paran los ataques en su contra. Le inventan todo tipo de mentiras (desde propiedades que no tiene hasta fraticidios que nunca cometió) como si trataran de justificar que alguien tomara una pistola y le hiciera daño.
Parafraseando a Eagan: Hacerle daño porque quiere darle a sus compatriotas una oportunidad para mejorar sus vidas; por querer terminar con la pobreza; por darle pensiones alimentarias a los ancianos; por impulsar a las pequeñas y medianas empresas; por detener el castigo fiscal injusto y desmedido contra la clase media.
Por eso el discurso de odio de la derecha en México contra el Peje.
El problema es que en México, como en Estados Unidos, la absurda guerra contra el narco y el crecimiento desmedido de la pobreza hizo que cada ves más jóvenes tengan armas.
Peor: ya se han hecho llamados en internet, por parte de panistas, para agredir a los seguidores de AMLO simplemente por ejercer su derecho constitucional a la libertad de expresión.
Eso no es democracia.
Por eso mejor AMLO 2012.
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PD: El sábado pasado unos guaruras de Enrique Peña Nieto amenazaron a punta de pistola y le robaron sus cámaras a reporteros que fotografiaron el derrumbe de parte del escenario en un acto de campaña de Manuel Añorve en Acapulco, en donde también participaba Peña Nieto, según reportó un medio local. El PRI de plano pasó del discurso del odio a la violencia desde el poder del Estado.
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