Capirucho
Por Victor Hernández
Maricarmen Alanís, juez y parte en defensa de TV Azteca
Cuando el Senado cambió la ley electoral para que se prohibiera la venta de tiempo aire para spots políticos, tanto la derecha como las televisoras (valga la redundancia) pusieron el grito en el cielo. Unos porque les estaban prohibiendo que hicieran guerra sucia—sin la cual obviamente temen que la izquierda llegue al poder por la vía democrática—y otros porque se les estaba acabando el multimillonario negocio (con dinero del erario) de las campañas políticas.No sólo eso; las modificaciones a la ley obligaban a las televisoras a transmitir spots de partidos políticos en horario estelar como parte de los tiempos oficiales a los cuales tiene acceso el IFE. Esto para que los partidos no tuvieran que comprar tiempo aire ya que también se les prohibe a los partidos hacerlo. Esto tampoco le gustó a las televisoras. En particular a TV Azteca, que se negó a transmitir los spots que le ordenaba el IFE.Tras la negativa de TV Azteca a transmitir los spots, el IFE multó a la televisora con 5.2 millones de pesos. Realmente una bicoca para una empresa con los ingresos que tiene la televisora de Ricardo Salinas Pliego. Ante la ley, no obstante, esta es la máxima sanción posible por esta falta.TV Azteca no tuvo más remedio que transmitir los spots, pero se inconformó ante el TRIFE por la multa. El viernes 26 de Diciembre por la noche, el Tribunal Electoral, presidido por Maricarmen Alanís, amiga de la esposa de Felipe Calderón, revocó la multa. No porque TV Azteca no hubiera violado la ley, sino porque, alegaron en el TRIFE, la multa que impuso el IFE debió haber considerado “otras atenuantes.” Por lo tanto, el TRIFE le regresó la multa al IFE y le ordenó que la redujera.Eso, en sí, ya es grave. La falta de TV Azteca fue un desacato deliberado a las leyes electorales vigentes. El recibir el castigo máximo por este descato sentaba un precedente importante: los caprichos de los empresarios no estarían por encima de las reglas electorales.Pero a la hora de llegar al TRIFE, la importancia de hacer cumplir estas reglas quedó eliminada. Maricarmen Alanís abogó por TV Azteca y dijo que, palabras más, palabras menos, “bueno, es que hay que considerar que después TV Azteca sí transmitió los spots.” Dijo además que la multa era excesiva ya que no hubo reincidencia por parte de la televisora y era la primera vez que lo hacía. ¿Pues qué esperaba Alanís? ¿Que TV Azteca volviera a violar la ley para que ahora sí la sancionaran como se debe? Pero lo peor no es eso. Lo peor es que Alanís se convirtió en juez y parte a favor de TV Azteca. De magistrada se convirtió en abogada de la televisora. Dudo en verdad que no se haya dado cuenta Alanís que se estaba violando de manera deliberada una disposición legal que tenía un impacto ENORME debido a las implicaciones que tenía tras el conflicto postelectoral de 2006. ¿Qué clase de imparcialidad e impartición de justicia es la que se puede esperar del TRIFE si su magistrada presidenta no busca la mera de que se cumpla la ley, sino de que se sancione lo menos posible a los empresarios por violarla?Ahora entendemos por qué le convenía a Calderón que Alanís se apoderara del cargo.
PD: ¿Qué tiene que decir sobre esto el señor Fernando Gómez Mont? ¿Sigue vigente lo que dijo en contra de TV Azteca a principios de este año? ¿Va usted a actuar conforme a la ley, señor Gómez Mont? ¿O prefiere ser obediente ante los caprichos y conveniencias de Felipe Calderón?
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