Por Victor Hernandez
03 de Abril, 2009
Ayer el Senado de la república aprobó la ley de extinción de dominio. Con esta ley el estado puede expropiar los bienes de personas sentenciadas por haber cometido delitos.La ley de extinción de dominio fue enviada al congreso por Felipe Calderón desde el año pasado, pero con una trampa: en su versión original, la de Calderón, le permitía al estado expropiar los bienes de cualquier persona que estuviera bajo sospecha de haber cometido algún crimen aunque aún no se le sentenciara.Es decir; si a alguien lo acusaban de cometer algún delito, el estado le podía expropiar sus bienes, pero si luego el juez dictaminaba que no era culpable, entonces esa persona se quedaba sin sus bienes. Se trataba a todas luces de un abuso de autoridad digno de cualquier régimen totalitario.Esto lo hizo señalar la oposición en el Congreso, pero el PAN alegó que la oposición no quería aprobar esta ley y por lo tanto estaba oponiéndose a la lucha contra el narco.Para muchos, Calderón lo que hizo fue enviar una ley deliberadamente mal hecha al Congreso para de esta manera forzar a la oposición a rechazarla y así tener un alegato meramente electorero con el cual golpear a la oposición en temporada electoral.Pero entonces algo ocurrió: la oposición editó la ley enviada por Calderón para que especificara que el estado solamente podrá expropiar bienes cuando al sospechoso realmente se le encuentre culpable. Si no no.Cuando esto sucedió el PAN hizo lo que pudo para tratar de bloquear la aprobación de la ley. Obvio; se les acababa el pretexto para golpear a la oposición para beneficio electoral.El asunto llegó a niveles muy ríspidos, desde luego. Como el panista Gustavo Madero, siendo presidente del Senado, intentó hacerse guaje con la votación de la ley, la oposición se le lanzó a gritos para exigirle que se votara la ley que tanto cacareaba el PAN que la oposición no quería aprobar. Llegó al punto en el que, inclusive, varios senadores se enfrascaron en una discusión con el panista Alejandro González Alcocer que, a juzgar por las fotos, cualquier pudo haber pensado que iba a llegar a los golpes.Finalmente la ley se votó y se aprobó por unanimidad. Tan-tán. Ya fin.¿Servirá de algo esta ley? No. No servirá para un carajo. Lo admitió de manera indirecta el propio dirigente del PAN y achichincle de Felipe Calderón, Germán Martínez.Y es que a Martínez le preguntaron en un programa de televisión que si con esta ley se acabaría el narcomenudeo, por ejemplo. Martínes no dijo que sí. Dijo simplemente que con esa ley se reforzará la lucha contra el narco.O sea que no.Pero además nisiquiera hacía falta la dichosa ley. Con que se investigara bien el lavado de dinero se resolvería el problema. Pero no. Hasta la fecha sigue sin tocarse al sistema financiero mexicano pese a que pasan por él 24 mil millones de dólares al año por lavado de dinero--y pese a que el encargado de investigar el lavado de dinero en el sistema financiero desde la CNVB es el sobrino de Felipe Calderón, Pablo Gómez del Campo Gurza.
PD: El mensaje para celular de hoy:Cateó ejército casa de colaboradora de Calderón. No votaré por el PAN ni por el PRI. Reenvía.
PD2: El blog de esta columna en la dirección http://victorhernandez.senderodelpeje.com
viernes, 3 de abril de 2009
La pantomima de la ley de extinción de dominio
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